MARINA

 

 

Felices a quienes señala

un pañuelo de despedida!

Son felices: tienen pena...

Yo sufro sin pena la vida.

 

Me duele hasta donde pienso,

y el dolor es ya de pensar,

huérfano de un sueño suspendido

que por la marea baja...

 

Y sube hasta mí, ya harto

de inútiles agonías,

en el muelle de donde nunca parto,

la marejada de los días.

 

FERNANDO PESSOA